
El Grupo de Kryon es la denominación que Mario Liani emplea
para canalizar la amorosa energía de Kryon, la cual no representa a una entidad aislada,
sino a un grupo de conciencias superiores de ascendencia angelical
que opera sin individualidades y bajo una absoluta sincronía.
Kryon está siendo canalizado en varios idiomas por diferentes voceros en todo el mundo.
Mario Liani canaliza a Kryon en idioma español.
Cruzando el Umbral de la Autovaloración
Canalizado durante el día 11-10-2005
Queridos Humanos
El Grupo de Kryon os saluda muy amorosamente desde este espacio ínterdimensional que ahora se abre para permitir que surja la apertura de una brecha a través de la cual nos deslizamos sutilmente con las enseñanzas que ustedes están acostumbrados a recibir periódicamente a través de este canal.
Queridos y queridas, este canal ha tenido un receso de varios meses. Este receso era necesario para que él pudiera favorecer la transmutación de ciertos procesos personales que necesitaba acometer y cumplir, para ser conducido a un nuevo estado de preparación espiritual cónsono con las energías sutiles que deberá manejar a partir de ahora. Estos procesos ya se encuentran en la recta final y nuestro vocero ya se halla más relajado, más tranquilo y en condiciones adecuadas para ofrecerles las enseñanzas que el Grupo de Kryon desea transmitirles con un espíritu de amor y celebración.
El Sello de un Grupo
Quizás algunos de ustedes se pregunten quiénes somos… Nosotros somos un grupo de energías angélicas que operamos bajo una impronta o sello unificado, donde no necesitamos diferenciarnos unos de otros a nivel individual - como quizás ustedes pensarían que pudiéramos hacerlo - puesto que en nuestro estado evolutivo ya no es necesario que nos destaquemos. Al contrario, privilegiamos la Unidad De Todo Lo Que Es, puesto que a ella estamos adscritos.
Nosotros englobamos las energías angélicas de Gabriel, Rafael y otras - humanamente conocidas o no - en un solo espectro de luz, por así decirlo, en un solo tono o frecuencia que ustedes, aquellos que lo podrían percibir, quizás lo verían como una pulsante masa luminosa de tonos blancos, verdes y dorados.
Nuestro canal, que es apenas uno de nuestros intérpretes, ha identificado muy claramente la esencia de grupo - que energéticamente emanamos - con el sello muy especial de aquella entidad que muchos de ustedes conocen como Kryon. Ese sello, para aquellos que son capaces de estar en íntima comunión con dicha frecuencia, es un tono perfectamente identificable como un “sentir” al nivel del centro del alto corazón.
Nosotros, a través de nuestro portavoz, que ha captado adecuadamente que Kryon no es “una” entidad o “un” ser, entendemos que es necesario hacerles saber que Kryon es “en realidad” la manifestación de varias intenciones en una sola, el canto al unísono de una melodía que expresa una armonía tan especial o tan singular, que ustedes podrían percibirla como un “estilo” de Ser, un estilo de grupo.
Queridos Humanos, aquellos que son aficionados a la música: ¿recuerdan el sonido tan especial de cierto grupo musical de su preferencia que luego de varios años de vida artística, se disolvió debido a la separación de sus integrantes? ¿Recuerdan que a pesar de que algunos de sus integrantes se volvieron a agrupar con otros que no eran los miembros originales, el grupo nunca sonó igual? Obviamente, aunque no necesitemos decirles porqué, para ustedes siempre fue obvio que cada una de las individualidades de sus integrantes, al unirse o fusionarse con las otras, originaba un sonido muy peculiar, un estilo que no era posible copiar o falsear ¿verdad? Ese sonido es la esencia de un grupo y representa o caracteriza el sello muy especial que distingue la unión de propósitos comunes.
Todo grupo que opera bajo una unión de propósitos, sea humano o sea angelical, proyecta el resultado de esa unión a través de una conciencia unificada. En el seno de un grupo musical, cuando cambian sus integrantes, quizás sea algo difícil mantener esa proyección, pues el sonido resultante es producto de la unión de talentos únicos derivados de la impronta individual humana de cada cual, aquella que generalmente opera sin ceder el deseo de protagonismo.
En cambio, en el seno de un grupo no humano que esté alineado con la frecuencia de la Unidad, no hay espacio para el reinado del protagonismo, sino para el reinado de la conciencia grupal, donde no es importante quien integre el grupo, sino “cual sea el propósito o meta que el grupo desee siempre proyectar”. Es por ello que, aunque unos entren y otros salgan, el sello de ese grupo siempre será el mismo, pues su tono vibrará siempre bajo la misma frecuencia o estilo de la intención que exista en su seno.
En su mundo terrenal, hay agrupaciones políticas, científicas, cívicas o no gubernamentales que han sido concebidas bajo esa modalidad, aquella en la cual el líder de la agrupación no imprime su sello individual para que la agrupación ejecute una melodía a su manera, sino que su líder debe esmerarse para conducir la agrupación bajo unos parámetros o políticas ya establecidas de antemano, en las cuales no debería existir una visión personalizada del conductor, sino la opinión de consenso del todo el grupo. Es así que el grupo ejecuta sus melodías bajo un estilo muy único y particular...
La energía de grupo bajo los criterios que expusimos, es la energía que nace y emana de los niveles superiores de conciencia, caracterizando la verdadera motivación del ser que vive sintonizado en la frecuencia de la Unidad, aquella que se opone a la separación generada por la individualidad.
Los grupos humanos son espejos de los grupos divinos. Cuando un grupo de humanos se reúne un propósito definido, comienza a generar una intención espiritual que trasciende el mero propósito humano que originó la reunión, pues el grupo es la esencia del espíritu de convivencia que debería motivar todos sus actos, queridos Humanos. El espíritu de convivencia caracteriza el aprendizaje que les puede conducir hacia la experimentación del concepto de unificación, del concepto de la Unidad. La unificación representa el camino hacia la comprensión de que Todos Somos Uno. En la unificación de conciencias, no hay lugar para la separación originada por el ego de un protagonismo gratuito.
Los Portavoces del Grupo
Kryon es un también un Grupo que opera bajo un propósito unificado, bajo unos lineamientos únicos y muy especiales, a través de los cuales el Espíritu, la Familia a la cual todos pertenecemos, brinda a los humanos momentos de reflexión muy específicos, a través del abordaje de temas comunes a la agenda principal del Grupo y a las de sus voceros. De hecho, nuestros canales, que son voceros que representan al Grupo, están autorizados a tocar temas que están en la agenda principal del Grupo. Pero, como se trata de un trabajo de equipo, es evidente que nuestros voceros deben procurar alcanzar la propia maestría, aprendiendo a conjugarla con la humildad necesaria para entender que no son voceros de sí mismos, sino de un Grupo que persigue la obtención del bien más elevado para todos.
Nosotros somos el Grupo de Kryon y usamos ese nombre como la manifestación de un sello o estilo que nos identifica ante ustedes. Como grupo y bajo ese espíritu, indudablemente no sería coherente que nos manifestáramos ante ustedes a través de un portavoz individual, pues entendemos que ustedes conviven en el seno de un crisol de ideologías étnicas y geográficas. Por tanto, como Grupo, tenemos voceros que pueden transmitir nuestros mensajes en diferentes idiomas y con diferentes enfoques culturales. Es necesario que así sea, pues sus diferencias geográficas no les permitirían (como de hecho ocurre) identificarse con las vivencias y necesidades de otras culturas ajenas a la suya.
Nuestros portavoces son también integrantes del Grupo, pero no los confundan con una especie de élite diferente al resto de ustedes. Ellos son humanos como ustedes, y también están - como ustedes - en la búsqueda de respuestas que les ayuden a comprender - entre otras cosas - porqué actúan como voceros de un grupo de seres intangibles que hablan a través de sus pensamientos. Menuda responsabilidad, ¿verdad?
Si lo piensan un poco, quizás el precio que ellos tengan que pagar ante la humanidad sea bastante alto, pues a lo menos que se arriesgan es a ser tildados de locos, de presumidos o de usar esa supuesta y “auto-adjudicada” responsabilidad, para alcanzar sus propios intereses personales. Dijimos “auto-adjudicada”, pues ante la vista de los demás, ellos se auto-adjudicaron el título de voceros del Espíritu.
Pero ahora les preguntamos lo siguiente: ¿si ellos no lo hubiesen hecho así, es decir, si ellos no hubiesen sentido el llamado para asumir esa responsabilidad, ustedes creen que algún humano los hubiese designado a dedo? ¿Es que acaso ese tipo de responsabilidad no es siempre auto-seleccionada? ¿Es acaso esto diferente de lo que algunos religiosos llamarían “seguir el llamado de la vocación espiritual”?
Queridos y queridas, no todos ustedes están preparados para seguir ese llamado. Reconózcanlo. El riesgo es muy grande, pues podría generarles una especie de aislamiento social. El que sigue una vocación religiosa o espiritual es visto por ustedes como alguien “diferente” que transita por un sendero que definitivamente es el de una minoría.
Sin entrar en detalles acerca de quienes siguen ese camino, nos interesa destacar que nuestros potenciales voceros sintieron y siguieron un especial tipo de llamado. Sin embargo, algunos que lo sintieron, procuraron emprender el camino hacia lo desconocido, mientras que otros quizás dudaron de sí mismos, sintieron miedo a las posibles críticas y desistieron. Es así de simple, pero… no podemos juzgarlos, queridos. A ninguno de ellos.
Los que siguieron el llamado simplemente optaron por activar un potencial que estaba en sus contratos, y por eso son bendecidos, pues ahora ellos se están descubriendo a sí mismos en virtud de haber decidido dar - a ciegas - un verdadero salto al abismo. Por increíble que parezca, su valor está ayudando a otros a saltar con la plena confianza de saber que no les pasará nada. Los que no siguieron el llamado, simplemente optaron por dejar para más adelante un cierto potencial que estaba escrito, pues ellos vinieron a conciliar su dualidad, la de ser ángeles sin memoria en cuerpos de limitados humanos y ello, queridos, es todo un reto nada fácil de asumir y sobre todo, de reconocer que alguna vez haya existido una memoria angélica en sus cuerpos humanos.
Gracias a aquellos que sintieron el llamado, es que hoy, ahora, estamos aquí con ustedes, queridos y queridas. Gracias a nuestros voceros, podemos darles información directa sobre lo que pasa del Otro Lado, sobre cómo son las cosas entre uno y otro lado y sobre todo, cómo el ser humano puede conciliar ambas visiones. Gracias a ellos y a la labor que han emprendido, nosotros ahora podemos danzar ante sus ojos a través de estas letras que representan el camino hacia su corazón.
A algunos de nuestros voceros les denominamos “socios”. ¡Qué palabra más adecuada! ¿No somos un Grupo? Entonces: ¡trabajemos en sociedad! Todos nosotros, ustedes y nosotros, somos socios de esta gran empresa llamada Espíritu. Todos somos sus accionistas. Por tanto, trabajemos por ella y hagamos lo mejor que podamos, de manera impecable, por nosotros mismos y por la evolución de los demás.
Maestros de Sí Mismos
Nuestros socios, o nuestros portavoces - como prefieran llamarlos - son apenas algunos de ustedes que decidieron hacer una labor saliendo del anonimato. Benditos sean todos ellos, los que ya conocen y también a los que todavía no se han manifestado, pues gracias a todos ellos, ¡podemos comunicarnos entre nosotros y hacer que el Grupo que conformamos permanezca más a menudo en contacto con ustedes!
Bendíganlos a todos - aún después de escuchar su corazón y quizás desconocer el mensaje que ellos transmitan de manera distorsionada o contaminado por sus propias agendas personales - pues aunque algunos de ellos no consiguieran expresar plenamente nuestro mensaje - con toda la impecabilidad, maestría o humildad que el caso requiriera - no sería menos cierto que habrían puesto en marcha la intención necesaria para lograr trascender sus propias limitaciones humanas sirviendo de ejemplo o de ancla ante los demás… y ello, créanlo, sería más que lo que nosotros, como sus guías, pudiéramos esperar de cualquiera de ustedes, queridos Humanos en pleno tránsito dual…
¿Han pensado cómo estos seres, nuestros portavoces, han debido ejercitar su propio sentido de autovaloración para enfrentar el viaje a oscuras que significa el hecho de convertirse en nuestros representantes? ¿Han pensado alguna vez sobre el hecho de que ellos deban sanar primero su propia autovaloración, de manera que puedan adecuadamente servirles a ustedes de faro, de ancla o de soporte?
Entonces, ¿quién ha sido el ancla de nuestros portavoces? ¿Quién los ha preparado para aceptar tamaña responsabilidad? ¿Quién les ayuda a sentir seguridad en las horas inciertas, en aquellas horas en que la duda se cierne sobre ellos y humanamente se preguntan si todo lo que están viviendo no es un truco de un ego muy imaginativo y sediento de reconocimiento?
¡Ellos mismos, queridos! Sí, ellos se ayudaron a sí mismos, puesto que ellos poseen en su interior, como la poseen cada uno de ustedes, la maestría interna necesaria para romper paradigmas duales, para romper literalmente el cascarón de la dualidad que los aprisiona y los limita. ¡Ellos rompieron su propio cascarón! No hay nada más potente para elevar su propia autoestima, que hacer lo que ellos hicieron: rompieron las barreras de sus propias limitaciones humanas y aceptaron, sin que nadie se los sugiriera o impusiera, que estaban designados para cumplir una misión espiritual. ¿Designados por quién? Por su propio Ser Superior, por su propio Ser Multidimensional, por aquel que engloba en sí la total semilla divina que nos hace a todos ángeles de la misma Familia, aquel que lo ha planificado todo en sincronía con todos los otros Seres. ¡Qué maravilla de Plan Divino! ¡Qué sincronía maestra!
Ah, mis queridos Humanos… ¿Entienden ahora porqué nuestros voceros han decidido salir de la cálida seguridad del útero de sí mismos, del cómodo closet del anonimato y han auto-aceptado que son diferentes, que son Maestros de sí mismos, que son Maestros alineados con la Mente Maestra que rige el Plan Divino?
Ellos son diferentes porque se aceptaron a sí mismos que son diferentes. Es así de simple. Ellos son maestros porque aceptaron serlo y sobre todo, porque aceptaron reconocerlo y porque aceptaron practicar, perfeccionar y transmutar la Maestría de Sí Mismos… puesto que todo ser humano que está en transito dual viene a procurar alcanzar la Maestría de Sí Mismo. Ser Maestros de Sí Mismos consiste en reconocer la propia divinidad por encima de la dualidad que los aprisiona y atenaza en el constante ahora de su propia experiencia terrenal.
El reconocimiento de la Maestría de Sí mismos no ocurre instantáneamente. Se activa a partir de un proceso por medio del cual ustedes primero precisan auto-cuestionarse en su esencia humana. De lograrlo, podría generarse el adecuado potencial que los podría motivar a emprender su propio viaje a través del camino de la autovaloración. Y éste es el tema central de nuestra comunicación…
Sanando Procesos
Cuando un ser humano se halla en un proceso personal de búsqueda interna, durante el cual todo su ser se ha sacudido debido a los espasmos vivenciales ocasionados por la necesidad intrínseca y muy comprensible, de recapitular y de comprender todo aquello que ha vivido en un determinado período de tiempo, hecho que le ocasiona una gran necesidad de cambiar y de ser “diferente”… es inevitable que este ser humano tenga que vérselas con la percepción de sí mismo y con su propia autovaloración.
Cuando este ser comienza a preguntarse qué está haciendo de su vida, qué está haciendo consigo mismo y se pregunta dónde debería dirigirse, se comienza a abrir el potencial necesario para generar un cambio. Una parte de su ser se alinea inconscientemente con la necesidad de comprender y aceptar que el proceso por el cual está pasando es perfectamente normal y comprensible. Pero hay otra parte de su ser, queridos, que no entiende, que no desea entender, que no valora adecuadamente el proceso por el cual su ser está transitando. Éste es, de hecho, un verdadero proceso de limpieza, sanación, renovación y transmutación, a través del cual el humano deberá “re-mover” todos los residuos y lastres de experiencias vividas que han quedado adheridos en el conjunto de los cuerpos sutiles que conforman todo su ser.
Dijimos “re-mover”, puesto que el humano en proceso deberá agitar, mover y mover a conciencia esos residuos, enfrentándose con ellos hasta lograr comprender - antes de desprenderlos - porqué se han adherido a su ser. Este proceso puede resultar tan desagradable como tratar de remover manchas antiguas de sus ropas o de sus muebles. Cuando hacen eso, suelen ocurrir algunas cosillas… El recuerdo o la razón por la que las manchas se produjeron los cubre de vergüenza, ¿verdad? puesto que el tener que restregar las manchas, los enfrenta con las razones - algunas quizás muy incómodas - por las cuales éstas se produjeron. También suele ocurrir que ustedes se pregunten, después de tanto restregar manchas que persisten en no salir… ¿para qué lo están haciendo? Quizás sería más fácil botar la ropa manchada o mandar a retapizar el mueble, que darse tanto trabajo en sacarlas… En el fondo, ¿no será que lo hacen con la idea de “salvar” lo que se pueda antes de tomar una decisión irremediable y drástica como sería la de arrojar a la basura el objeto de su estimación?
Para que ese ser humano pueda acometer favorablemente su proceso de transmutación, es necesario que repase y remueva, en profundidad, las razones por las cuales esos lastres han quedado adheridos en su ser. Necesita confrontarlos y procesarlos antes de tomar la decisión de arrojarlos, pues todo eso que ha quedado allí adherido, es justamente el residuo de aquello que no se ha podido procesar, de aquello que justamente no se ha podido digerir, y que le acompaña como una suerte de incomodidad digestiva o intestinal derivada de la continua y diaria ingesta de alimentos mal balanceados que, al no haberse procesado adecuadamente, han creado sobre el cuerpo físico un acumulativo efecto negativo.
Pusimos este ejemplo para que ustedes perciban que - a semejanza de una comida mal procesada - los enfrentamientos, las emociones, las dinámicas de grupo y todas la situaciones a las cuales ustedes se enfrentan a diario sin procesar adecuadamente, tenderán a dejarles un rastro, un lastre o una incomodidad que en algún momento se manifestará, requiriendo de ayuda, de tratamiento o de que ustedes las enfrenten con el objetivo de sanarse a sí mismos.
Cuando un ser humano se halla en un proceso de limpieza, sanación y transmutación, sobrevienen dos aspectos de reflexión fundamental. Uno de ellos se relaciona con la interrogante acerca del porqué él “deba” estar transitando por ese proceso que le “obliga” - aunque quizás no lo desee justamente en esa hora y en ese momento - a revisarse interiormente (“¿Porqué yo, porqué a mí, Dios mío?”). Y el otro aspecto que también surge es el cuestionamiento que ese ser humano se hace acerca de todas las circunstancias que, directa e indirectamente, lo están “forzando” a limpiar su entorno para que su viaje pueda continuar. Al final, este ser siente que - haga lo que haga - no tiene escapatoria…
En su mayoría - aunque no todas, es obvio - este tipo de situaciones, queridos Humanos, tienden a corresponderse con aquellas situaciones límite que ustedes comúnmente denominan “cierre de ciclo”. Los cierre de ciclos son inherentes a todos los procesos vivientes, puesto que todo lo que les rodea - incluyéndoles a ustedes - está adscrito a un plan cíclico, donde los procesos tienden a estar estructurados en definidos marcos de aprendizaje que van transcurriendo de la misma forma que la vida natural se rige y manifiesta a través del paso rítmico y constante del plan cíclico natural que ustedes llaman “las 4 estaciones”. Recuerden: “lo que es arriba, es abajo”.
En virtud de su propio “reloj cósmico personal”, aquel donde cada uno de ustedes está adscrito, ustedes podrían verse obligados a enfrentarse cíclicamente con ciertos períodos durante los cuales la vida pareciera solicitarles una especie de rendición de cuentas, donde ustedes se verían en la necesidad de acometer ese proceso de revisión con un espíritu de honestidad e impecabilidad hacia sí mismos. ¿Saben porqué, queridos y queridas?
Porque no puede haber rendición de cuentas ni una posterior reconsideración, aceptación, sanación y transmutación, si ese proceso no lo acometieran desde la impecabilidad de su propia alma, aquella que - por encima de las propias creencias o circunstancias inmediatas - les obligara a reconocer y aceptar que en sí mismos existe evolutivamente la inaplazable necesidad de mejorar o transmutar algo que en el tiempo presente ya no está funcionando bien.
Como dijimos, esta necesidad inaplazable de procesar su propia evolución personal puede surgir tanto de situaciones cíclicas que deben ser periódicamente procesadas o de procesos muy específicos - no cíclicos - que su Ser Superior haya programado para activar en ustedes el posible potencial de evolución espiritual.
Hagan lo que hagan, su propio reloj cósmico los va a llevar a través de esas circunstancias. Piensen lo que piensen, su conciencia los va a hacer transitar por ese proceso durante el cual tendrán que enfrentarse a sí mismos, tendrán dirimir aspectos de si mismos que quizás no hayan deseado enfrentar hasta ese momento. Ello puede ser muy doloroso, pero sin duda será muy necesario.
¿Por qué hablamos de autovaloración al principio de esta canalización? “Kryon, tú hablaste de autovaloración pero no explicaste porqué la autovaloración interviene en este proceso de transmutación”. Queridos Humanos, vamos a responder esta pregunta que está siendo formulada en la ínterdimensionalidad de este preciso momento.
Cruzando el Umbral de la Autovaloración
El ser humano, para poder auto-valorarse, necesita procesar y principalmente comprender ciertos aspectos de sí mismo. Cuando no llega a comprenderlos, pierde su sentido de autovaloración porque se siente incapaz de procesar respuestas satisfactorias que le hagan sentirse en paz consigo mismo. Cuando un ser humano no es capaz de procesar sus propias preguntas, se percibe a sí mismo aislado, se percibe “desinformado de sí mismo” y es por ello que su autovaloración se resiente. Éste es el punto álgido que se relaciona con la autovaloración. Cuando ustedes llegan a sentirse desinformados de sí mismos, sienten que han llegado al extremo de un camino que se corta abruptamente, en el cual pareciera que no hay más posibilidades de avanzar o de que les conduzca a parte alguna.
Cuando ustedes sienten aquello que denominamos “la desinformación de sí mismos”, es porque ya han transitado por el camino de las preguntas a los demás, por el camino de la búsqueda de respuestas a través del reflejo ajeno, y cuando se llega a ese punto extremo, ¿qué queda? Queda el vacío o el reconocimiento de la propia incapacidad de darse a ustedes mismos las respuestas necesarias para entender.
En el momento en que ustedes llegan a ese instante, a esa crucial encrucijada en sus vidas, es cuando realmente comienza la verdadera alquimia dentro de sí mismos, es cuando realmente comienza el verdadero proceso de transmutación. En ese instante, queridos, el ser humano hace - cuando él logra alinearse con Todo Lo Que Es - lo único que puede hacer en ese momento y ello consiste en entregarse a Dios, entregarse de corazón al Espíritu.
Al manifestar simplemente su incapacidad de intentar comprender algo que está mas allá de su comprensión humana, de querer intervenir en algo que no es intervenible o que no es manejable desde su propia perspectiva, es entonces cuando él acepta de corazón que es un ser que está a merced de fuerzas superiores, que de entregarse a ellas, éstas podrían guiarle - si él quisiera y lo pidiera - hacia la búsqueda de las respuestas que necesita, y por ende, del entendimiento necesario para recuperar la valoración de sí mismo.
Para obtener respuestas del Espíritu, queridos, apenas deben aprender a entregarse, a ceder su propio espacio protagónico y aceptar que permanecen a la espera, en silencio, apenas escuchando los latidos de su propio corazón. Cuando ustedes lleguen a ese punto de entrega, punto en que reconocen que ya no hay más nada que hacer que entregar su preocupación al Espíritu, ese es el momento en que ustedes cruzan un umbral, el umbral desde el cual habían perdido su autovaloración, estaban dolidos de si mismos y no les quedaba más nada a qué aferrarse… hacia un punto desde el cual ya no esperan nada de sí y de los demás, un punto a partir del cual las cosas son como tienen que ser y ustedes simplemente han decidido aceptarlas y adaptarse a ellas.
El tránsito a través de ese umbral caracteriza la construcción de un verdadero puente que les permite transitar desde un punto a otro de sus vidas: desde un punto en el cual han llegado con pesados lastres, rendidos, agotados y sin esperanza… a un punto desde el cual han decidido recorrer la vida sin aferrarse a más nada que no sea vivir el momento presente y bendecirlo constantemente a través de la celebración del Ahora que continuamente recrea sus vidas.
Queridos y queridas, ¡no saben cuánto amamos ese momento! ¡No saben cuánto bendecimos ese momento, el momento que ustedes deciden entregarse al Espíritu y permiten que nosotros, desde nuestros espacios ínterdimensionales, les ayudemos a obrar milagros en sus vidas! Queridos, no saben la alegría que sentimos al transmitirles esta información a través de nuestro vocero, puesto que este canal también ha tenido que pasar recientemente por circunstancias similares a las que estamos describiendo, durante las cuales tuvo que cruzar su propio umbral de la manera adecuada, de la manera que esperábamos hiciera.
El Espíritu celebra y bendice a cualquier ser humano que transite por el umbral del cambio y la transformación, puesto que ese ser humano, gracias a esa experiencia, tiene la gran oportunidad de enfrentarse a aspectos de sí mismo que de otra manera pasarían inadvertidos o que él evitaría para evitar enfrentarse a facetas incómodas de sí mismo.
Hablamos de autovaloración, queridos, porque cuando el ser humano cruza ese umbral habiéndose dado permiso para dejar atrás sus lastres, desprenderse de todo, abrirse al cambio y saltar hacia lo inesperado, significa que ese ser ha decidido izar su propia vela y navegar en el sentido del cambiante flujo del viento de la vida y de todas las experiencias que le aguardan en la matriz de Todo Lo Que Es. Y esa decisión, queridos, sólo habla del humano que al fin ha recuperado su autovaloración.
Y cuando ese ser humano recupera su autovaloración, es capaz de retozar en la vida así como los pájaros retozan libres y felices en los cielos, planeando suavemente entre las corrientes de aire, realizando las más grandes hazañas de vuelo que un pájaro jamás podría realizar, gracias a la disposición a adaptarse y confiar en ser guiado por el flujo del viento.
Humanos: déjense llevar, fluyan, permítanse ser transportados por el flujo, evitando querer controlar demasiado las circunstancia de la vida. Ustedes lo pueden hacer. No es necesario tener el control absoluto de todo lo que hagan. Hay un buen porcentaje de situaciones en las cuales ustedes pueden y deben experimentar el hecho de soltar el control. Cuando ustedes aprendan a soltar el control, su sentido de autovaloración aumentará, pues ese sentido de autovaloración no dependerá de más nadie que de ustedes mismos y de su fe inquebrantable en el Plan Divino. ¡No es necesario que se expliquen nada, no es necesario que comprendan nada! Apenas es necesario estar, sentir y fluir. ¡Háganlo, pruébelo, manifiéstenlo! Pídanle al Espíritu que les brinde esa experiencia, pero cuando lo hagan, queridos, pídanlo sin miedo, con el corazón abierto.
Cuando ustedes enfrenten una situación en la cual parezca reinar la incertidumbre, entréguense a ella y háganse sus amigos. Díganle a la incertidumbre: “Oh, querida incertidumbre, quiero ser tu amigo, quiero ser tu amiga, quiero que me muestres los caminos por donde tú normalmente transitas y quiero que me enseñes todo aquello a lo cual temo y que nunca pediría vivir de manera consciente, pues siempre he tenido miedo de aquello que pudiera ocurrir de repente. Hoy he decidido confiar en ti porqué sé que tú, amada incertidumbre, formas parte del Plan Maestro que hace que todo lo que ocurra en mi vida tenga un sentido apropiado a la circunstancias del aprendizaje que yo mismo escogí experimentar. Amada incertidumbre, hoy yo escojo caminar concientemente junto a ti, para aprender de ti a valorar y disfrutar la belleza de lo inesperado.”
Queridos Humanos, procesen, sanen, transmuten todo aquello que ustedes piensen que no han podido enfrentar conscientemente durante un cierto período de sus vidas. Enfrenten aquello, disciérnanlo, analícenlo, explíquense lo que pueda ser explicado, sanen lo que pueda ser sanado, abandonen lo que tenga que ser abandonado y finalmente crucen el umbral a partir del cual no tengan que mirar más hacia atrás. Miren hacia delante, caminen con la cabeza erguida y con el corazón ligero, con el sentimiento de estar siendo conducidos por una fuerza poderosa que nunca les hará experimentar aquello que ustedes no puedan soportar. Todo, absolutamente todo lo que ustedes han experimentado y habrán de experimentar, ha sido planificado sabiamente por ustedes en los niveles superiores donde ustedes son los Maestros de Sí. En esas altas regiones del Espíritu, ustedes han revisado todas las alternativas y han diseñado todas las soluciones posibles. Por tanto, caminen seguros hacia delante, pues en el momento que lleguen a las situaciones en que haga falta una solución, allí estarán aguardando las alternativas que ustedes habrán planificado para ese momento, y ese será el momento de escoger la mejor de todas.
Confíen en ustedes, porque si confían en ustedes, estarán confiando en el Espíritu, una fuerza ulterior o superior que está más allá de su comprensión, es cierto, pero que vive dentro de ustedes, que los alimenta día tras día y que hace posible que a través de esa fuerza ustedes realicen los milagros de su día a día.
El Grupo de Kryon en esta oportunidad les bendice muy amorosamente y les recuerda, queridos y queridas, que no es necesario estrecharlos físicamente entre nuestros etéreos brazos, para manifestarles a todos y a cada uno de ustedes el amor inconmensurable que la gran Familia del Espíritu tiene para cada uno de ustedes. Nosotros sabemos quienes son cada uno de ustedes y por ello ustedes son inmensamente amados, más allá de cualquier expresión o sensación humana posible.
Nos despedimos por los momentos de esta comunicación, pero seguimos presentes en todos y cada unos de los instantes de su vida, pues nosotros, que formamos parte de esta gran Familia, nunca los dejamos solos un instante.
El Grupo de Kryon les bendice
Kryon
Canalizado por Mario Liani
Existe plena y total autorización para hacer circular libremente el texto arriba impreso (“Cruzando el Umbral de la Autovaloración” - Kryon canalizado por Mario Liani - 11-10-2005), siempre que se envíe o se publique completo, sin editar y con los respectivos créditos de autor. Se recuerda amablemente que el único interés que se persigue con la divulgación pública de éste y otros textos similares, es la transmisión de conocimiento y la elevación de la conciencia. Por tanto, no se autoriza la divulgación del citado texto para fines meramente económicos hasta que se consulte su aprobación con el autor.
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